Nuestro marco de trabajo
Cada proyecto comienza con una conversación de 90 minutos, sin coste, donde escuchamos y preguntamos. No llevamos presentaciones preparadas a esa reunión. Queremos entender el negocio antes de proponer nada.
Si ambas partes vemos encaje, arrancamos con un diagnóstico corto. Normalmente dura entre dos y cuatro semanas, dependiendo del tamaño de la empresa. El resultado es un documento de 15 a 20 páginas con hallazgos ordenados por impacto y urgencia.
A partir de ahí, el cliente decide. Puede ejecutar internamente con nuestro documento como guía, o podemos acompañar la implantación. En ese caso, asignamos un consultor principal que trabaja in situ dos o tres días por semana hasta que los cambios estén consolidados.
Facturamos por proyecto, no por horas. El presupuesto se cierra antes de empezar y no cambia salvo que el alcance cambie por decisión del cliente. Sin sorpresas en la factura.